ANEXO 1

Fanático yo?

 

Cómo saber si somos parapentistas de raza, ocasionales, con cierta desubicación o nos ha infectado un virus, padeciendo ahora de parapentitis: (marca las afirmaciones según tu criterio ... sinceramente)

 

·        Tienes por lo menos tres remeras de vuelo libre

·        Tienes solo remeras de vuelo libre

·        Solo visitas a las amistades que viven cerca de los centros de vuelo

·        Te olvidas de los nombres de quienes no vuelan

·        Cuando tus amistades te muestran las fotos de las vacaciones, todo lo que decís es: ... “qué lindas nubes” ... ese acantilado cuántos metros tiene? ... hay camino para subir esa cuesta?

·        Siempre encuentras la forma de dirigir la conversación hacia el tema “parapente” en toda reunión

·        No podrás ser madrina o padrino del casamiento de tu mejor amiga o amigo, pues se casa de día y en verano

·        Las únicas personas que frecuentan tu casa son pilotos o se hacen, luego de sucumbir en un ambiente totalmente saturado de parapente

·        Piensas en girar inmediatamente al escuchar la alarma de cualquier reloj

·        Cerca del fin de semana te dejas vencer en una discusión por tu pareja, de manera de no entorpecer los planes

·        Se establece un larga pausa ante la pregunta de tu pareja sobre qué es más importante, si nuestra relación o el parapente

·        Un día tu pareja te espetó: “el parapente o yo”...  Hoy le estás pasando cuota de alimentos

·        Renuncias a una criatura súper-modelo sólo porque te dice que no te hará rescates de aterrizajes fuera de campo

·        La primera pregunta que le haces a una posible pareja es: sabes manejar? La segunda: te gustaría volar como los pájaros?

·        Penetración ya no significa lo que antes significaba

·        Te preocupas porque prefieres volar a hacer el amor

·        Cuando haces el amor solo piensas en: adelanta-atrasa, adelanta-atrasa, adelanta...

·        Siempre llevas el parapente en el baúl del auto por si mejora el tiempo

·        No quitas el portaequipaje de tu coche

·        Siempre llevas el handy encendido en el auto para captar algún momento emocionante de los pilotos que puedan estar volando.

·        Soportas todos los programas de deportes extremos con la esperanza de que aparezca un parapente

·        Tu perro o gato se llaman: suspente-rotor-flap-térmica-dinámica-manga-brisa-360-cúmulo-cross-estabilo-lift-drag-veleta-banda-méteo-ala-trim-libre-inicial-básica-final-sol-cerro-sierra-vórtice-G-sus(tenta)-plegada-resistencia-onda-gradiente-frente-rampa-pista-nimbus-nube-estrato-o algo así.

·        Entrenaste a tu mascota para predecir y ubicar diablillos

·        La visión de un diablillo te produce un frío en el estómago y sudor en las manos hasta que te das cuenta de que estás empujando el carrito en el supermercado

·        Miras TV ubicándote dentro del arnés

·        Tu jefe te reta porque estás mirando por la ventana cada vez que te habla

·        Pudiste ubicar tu escritorio como para ver por la ventana la bandera de la empresa

·        Al pasar por un terreno vacío, camino al trabajo, piensas en cómo sería el circuito de aterrizaje allí

·        Le prestas más atención al ruido del viento que a la conversación de las personas

·        Tu reloj tiene altímetro o brújula o barómetro

·        Tu habitación está decorada con fotos y objetos de parapentes

·        Tu living está decorado con una enorme mochila

 

 

1.- Si no marcaste ni siquiera una de las afirmaciones, ya es hora de ir buscando otro deporte. Evidentemente el vuelo libre no está en tu sangre. No sé porqué perdiste tiempo leyendo este libro.

2.- Si marcaste hasta el 30 % de las afirmaciones el parapente está empezando a formar parte de tu vida. Con un poco de fuerza de voluntad y ayuda de tus amigos no voladores te puedes recuperar y dejarlo para siempre, pero tienes que tener mucha fe.

3.-  Si marcaste hasta el 70 % de las afirmaciones tu situación es irreversible. Estás completamente contaminado por el virus del parapente. Más bien tu situación tiende a empeorar. Relájate y goza ... de tus vuelos.

4.- Si llegaste a marcar todas las afirmaciones te puedes considerar un enfermo terminal de parapentitis. En poco tiempo comenzarás a cambiar algunos conceptos, como por ejemplo llamar a tu órgano sexual “borde de ataque” y a tu trasero “borde de fuga”. Son los primeros pasos para dejar definitivamente la tierra y convertirse en pajarón o pajarona. Igualmente no desespere. Relájese y continúe practicando el inmenso placer de volar.

 

Traducido por Gustavo Rapp, de la Revista Cross Country